El preu del poder

 


 

No sembla, de moment, que Barack Obama hagi de tenir massa problemes per la reelecció com a president dels EUA el proper 6 de novembre. Especialment des de la darrera relliscada del candidat republicà Mitt Romney acusant als votants demòcrates (un 47% de l’electorat, segons ell) de ser dependents del govern i de viure subvencionats (què us recorda això a casa nostra?), en una reunió privada amb empresaris a una mansió de Florida. Tot s’ha de dir, l’enregistrament el va fer algú d’amagatotis, amb càmera oculta, i l’ha fet públic la revista d’esquerres Mother Jones. En realitat, una part d’aquests votants “subvencionats” són republicans, blancs, de classes populars (anomenats despectivament “white trash”) i per tant l’error de Romney és de l’alçada d’un campanar.

Però la meva reflexió d’avui se situa a l’altra banda de la “horse race” electoral dels Estats Units.

La campanya d’Obama al 2008 va ser una campanya modèlica. Va sortir inicialment com a segon a les primàries demòcrates, ja que l’aparell del partit a Washington preferia Hillary Clinton com a candidata. A base de creativitat, i sobre tot, diners, molts diners recaptats a través d’Internet, va aconseguir primer la nominació i després la victòria contra el senador McCain, el candidat republicà. Aquella campanya del “Yes, we can”, del “Hope and change” va generar molta il·lusió entre els votants, i a més va coincidir amb l’esclat de la crisi econòmica com a conseqüència de la fallida de Lehman Brothers, al setembre de 2008.

Aquest era l’Obama al gener de 2008, al conegut discurs de New Hampshire:

Yes, we can

Avui, a menys de dos mesos de les eleccions, Barack Obama és el president dels EE.UU. i aspira a un segon mandat. Ja no necessita generar (ni segurament seria capaç de fer-ho) aquella emoció col·lectiva. Parteix com a favorit, les enquestes li atorguen de moment 4 punts d’avantatge, i el perfil de Romney, poc conegut entre els votants, juga al seu favor. Una part molt important de la campanya demòcrata es basa en fer publicitat negativa contra el seu rival (a diferència de 2004) i el president només ha de demostrar que és capaç d’articular solucions contra la crisi, sense perdre el control de la política exterior, amenaçada aquests darrers dies pels atemptats radicals islamistes contra interessos nord-americans.

Aquest és l’Obama versió 2008, el que demana “Four more years”.  Noteu algun canvi? Penseu que potser ja es pot comprovar quin és l’efecte del pes del poder?

Four more years

 

 

 

 

32 comentaris a “El preu del poder”

  1. El presidente Obama hace dos discursos, para mí, muy parecidos en contenido. Las diferencias las he encontrado en que en el “Yes we can” de New Hampshire, cuando aún era senador de Illinois, Obama transmite un mensaje de esperanza a la clase media, promete la igualdad de clases. En general él quiere que el presidente de los EEUU se desmarque de la gestión Bush ya que una de sus mayores promesas fue la retirada de tropas de Afganistán. Esa esperanza de cambio tras los ocho años de presidencia republicana llegaron al electorado demócrata con mucha fuerza y fue uno de los puntos fuertes para su elección por delante de Hillary Clinton.
    Por otro lado, el discurso de “Four more years” lo centra en conseguir que la gente crea que él puede seguir trabajando por esa clase media de la que habló en New Hampshire. Por eso recalca su gestión durante la primera legislatura en este sentido con propuesta relacionadas con los trabajadores de la industria americana, con impuestos a las grandes fortunas. En general justifica la necesidad de cuatro años más para terminar el proyecto que le llevó a la Casa Blanca.

  2. Creo que aunque un poco parecidos, podemos ver cambios en el enfoque que siguen los discursos de Obama, en el de New Hampshire se centraba en crear esperanzas e ilusión en el electorado, de dar la sensación de que realmente empezaría el cambio que la gente pedía. Bajo el lema “Yes, we can”, el entonces candidato demócrata hablaba del espíritu americano que lo puede conseguir todo. Cuatro años después vemos que la línea de su discurso -y campaña- es algo diferente. Con promesas sin cumplir y ciudadanos decepcionados sobre su espalda ya no es tan fácil crear el mismo sentimiento que antes. Ahora uno sus puntos fuerte es la crítica al partido republicano, destacar los errores del candidato Mitt Romney, hablar de su falta de soluciones a los problemas del país y destacar que ellos en cambio sí piensan en ellas.

    Desde mi punto de vista, ahora toca ser más prudentes en el momento de hacer promesas e ilusionar, ahora que se ha visto que en un mandato no se ha producido el “gran cambio”, toca ir con pies de plomo y ser más realistas, está bien mantener un poco de ese sentimiento esperanzador de que el pueblo lo puede todo, pero salta a la vista que llevarlo a cabo cuando hay otros intereses de por medio es una tarea titánica. Así que creo que el precio de haber estado en el poder es ser más discretos en cuanto a ilusiones y de momento, compararse con el otro partido para que el electorado vea que entre las opciones es mejor algo conocido, que algo por conocer y que no ofrece buenas expectativas.

  3. “No me eligieron para que les dijera lo que querían oír, me eligieron para que les dijera la verdad. Y la verdad es que nos llevará algunos años más resolver los desafíos que se han ido acumulando durante décadas”. Esta parte del último discurso de Obama resume la preocupación del presidente, y es que desde su discurso “Yes, we can” de 2008 ha cambiado en muchos aspectos.

    En 2008 dijo que “Los demócratas medimos el progreso por cuánta gente es capaz de encontrar un puesto de trabajo”. Ahora no puede repetir eso en su nueva campaña, porque, desde que él es presidente, en EUA hay casi 2 millones más de parados. También ha fracasado en sus promesas electorales sobre la deuda nacional, la nueva ley migratoria inexistente o la diplomacia con Oriente Próximo, pero su mayor handicap para salir reelegido es la frustración, falta de confianza o incluso sentimiento de “traición” que tienen muchos de sus votantes de 2008.

    Es por ello, que Obama en su nuevo discurso habla y recuerda sus logros al pueblo americano, con voz firme, desde la autoridad que concede ser el presidente. Pide 4 años más para llevar a EUA a un lugar mejor, porqué como recuerda en cada uno de sus últimos discursos; “Nadie dijo que fuera fácil, o rápido”.

    En mi opinión, el poder, los intereses y el rescate de las grandes empresas, bancos y corporaciones estadounidenses ha prevalecido sobre su “sueño”. La situación de crisis global junto a al poder de estos gigantes han impedido o retrasado (según como se quiera ver) sus promesas electorales de 2008.

    El peso del poder ha acabado con su carisma, y le está “obligando” a apelar al drama y a la denigración de Romney para alargar su mandato. Actitud o estrategia que obliga a plantearse ¿cómo puede tener problemas ante un rival tan débil?

  4. Walter Lerch Mesonero

    La gran baza de Barack Obama es su retórica. Con ella hace cuatro años no sólo consiguió crear tendencia, sino que logró que los ciudadanos participasen en la campaña. Un claro ejemplo es a través de las redes sociales, donde ha alcanzado la cifra de 12.4 millones de seguidores.
    Ahora, el Presidente ha cambiado el “Yes, We can” por “Four more years”. La verdad es que Obama no tenía otra opción, ya no puede recurrir al entusiasmo como lo hizo en la anterior campaña. Sus seguidores ya “saben” cómo es en su vida privada. Ahora, el demócrata ha optado por atacar a su contrincante – la verdad es que lo está teniendo fácil – y ha demostrar que ha logrado cosas que prometió. Como por ejemplo: el fin de la guerra de Irak, o que Osama Bin Laden está muerto. Tampoco se olvida de su rival en sus discursos, afirmando que Romney no puede encargarse de la política exterior porque vive en el pasado. Además, el último vídeo que se ha publicado sobre el candidato republicano le ha puesto en bandeja la victoria a Obama que ha afirmado que al contrario que su contrincante él sí trabaja para todos los ciudadanos.
    Obama ha pasado de prometer y generar ilusión, a menospreciar a su contrincante para demostrar que él se merece seguir cuatro años más. Todo parece indicar que saldrá reelegido, pero Romney aún tiene una última baza: los debates. Tendremos que esperar cómo se maneja el republicano y si de verdad es capaz de desbancar a una persona que con su retórica enamoró a medio planeta.

  5. El presidente Obama ha cambiado mucho su discurso desde el 2008. Ya que viendo los dos discursos puede apreciarse una clara decaída en el entusiasmo e ilusión de las palabras de Obama. Mientras que en el 2004 prometía reformas nuevas, como la reforma del sistema sanitario de EEUU, en el discurso actual no promete nada nuevo y solo pide cuatro años más para terminar lo que ya había prometido anteriormente.
    Desde mi punto de vista durante esta legislatura Obama ha tenido muchas dificultades para poder hacer efectivas sus nuevas propuestas, ya que gran parte del senado es republicano, y es por eso que no puede proponer nada nuevo. En el único terreno dónde le fue bien fue en política exterior con el asesinato de Osama bin Laden. Sin embargo está teniendo suerte porque su contrincante republicano se está cavando su propio pozo.

  6. Christian Escudero Canovas

    La sensación que tengo cuando comparo las elecciones de 2008 y estas próximas de noviembre, es que hace 4 años, Obama, se trataba de un producto nuevo que salía al mercado, nadie lo conocía, no sabían su nombre, tenía una competencia alta y además, nadie sabía lo que podía hacer por el “pueblo”, tras grandes esfuerzos, promesas y una gran campaña creativa bajo el seudónimo “Yes We Can” consigue introducirse en la mente de los ciudadanos, darse a conocer y además convencer. Tras 4 años de mandato la situación del producto “Obama” no es la misma, todos ya conocen su nombre, no tiene una gran competencia y sus campañas ya no tratan de marcar la diferencia basándose en una comunicación nueva, atractiva y prometedora. Considero que el objetivo es mantener la situación actual, no tratar de desmarcarse, la finalidad es clara; quiere continuar con el programa establecido y tan sólo utilizar la comunicación para “tapar” al contrincante, la competencia. Creo que la campaña de 2008 transmitía unos valores, confianza y unión que hoy por hoy se han dado por sentados tras el paso de los años, pasando a una postura cómoda y conformista.

  7. En los dos discursos de Obama podemos observar un mensaje clave, la esperanza. En el primer video, “Yes we can” de New Hampshire antes de ser presidente, Obama decía que aún había esperanza para salir del modelo gubernamental de Bush . En todo momento el candidato hace referencia a los ciudadanos dando mucha importancia a la unión del país, la campaña “Yes we can” se refiere a todos los americanos juntos como uno sin distinguir raza, orientación sexual, clase social, etc.
    Los temas a los cuales se les da importancia en el primer discurso son los de ; los recortes en la educación, los seguros sanitarios, la guerra de Irak (el retorno de las tropas americanas) y la creación de nuevos puestos de trabajo para los ciudadanos.
    En cambio la campaña electoral de los demócratas de este año “Four more years” se centra mucho más en desprestigiar al candidato republicano. Obama sigue defendiendo los mismos puntos que se trataron en 2008. Sus mensajes, al igual que en la campaña de “Yes we can”, siguen llenos de esperanza pero ahora se basa principalmente en el plan económico que ya está puesto en marcha y que deberá seguir en funcionamiento en el futuro para que dicho plan pueda dar fruto. Para eso se necesitarán “Four more years” cuatro años más de gobierno demócrata.

  8. Elisa Trigo Barceló

    Del “STAND FOR CHANGE” i el “YES WE CAN” al “FORWARD” i “FOUR MORE YEARS”

    Ara, ja no només el perfil poc conegut de Romney o la sortida a la llum del vídeo on acusa als votants demòcrates de ser dependents del Estat juguen a favor d’Obama. Després d’haver-se fet pública la declaració de la renta de Romney, on es veu que part dels ingressos venen de paradisos fiscals com les Illes Caiman, dubto que els votants demòcrates, o més aviat els indecisos, hagin decidit decantar-se pel vot republicà.

    Romney, com era d’esperar, no s’ha quedat de braços creuats i a contraatacat amb un vídeo de fa 14 anys enrere on podem veure a Barack Obama afirmar “creure en la redistribució”, però al president ja li ha anat bé, ja que ha pogut ironitzar amb comentaris com els que ha fet aquest cap de setmana.

    “Si no et pots pagar una mútua de salut, val més que no et posis malalt. Si una fàbrica emet uns fums que el teu fill respira, bé, és el preu del progrés. I si no et pots pagar la universitat, demana diners als teus pares…Nosaltres no creiem que el govern pugui solucionar tots els nostres problemes, però tampoc pensem que el govern sigui la font de tots els nostres problemes”.

    I es que Obama a fet un notable canvi en la seva forma de fer campanya.

    Mentre al 2008 es basava en missatges d’esperança molt idealitzats, el “YES WE CAN” i el “STAND FOR CHANGE”, ara ens trobem amb una campanya que no es basa tant en un slogan (tot i que el “FORWARD” i el “FOUR MORE YEARS” apreten fort) i amb incorporació d’estratègies tradicionals en la comunicació política com es l’atac al contrari.

    Un altre canvi que podem observar es com Obama va “descuidar” una mica a principis d’aquesta campanya la forta relació que tenia amb els joves i les xarxes socials, que en part, van ser els que van ajudar-lo a guanyar en el 2008.

    Però Obama i el seu equip saben el que es fan, i han sapigut aprofitar “el pes del poder”. Ara, intenten deixar clar que el canvi que prometia fa 4 anys ja està iniciat, i que necessita el vot per poder-lo tirar endavant.

    Falta per veure el resultat, però el que està clar es que el “YES WE CAN” no és va quedar en un insignificant missatge d’esperança. S’ha convertit en una clara senyal del poder col·lectiu de la societat, el mateix que probablement faci que Obama torni a ser reelegit com a president dels Estats Units.

  9. Seguramente le fue más fácil al presidente de los Estados Unidos ganar las elecciones de 2008 que las actuales. Con un discurso impecable, una población absolutamente descontenta con la situación de su país y un éxito rotundo entre las masas de jóvenes, difícilmente podía fracasar su campaña. Ahora los ciudadanos han tenido una muestra de lo que se les prometió hace cuatro años, algunas de las promesas siguen sin cumplirse, algunas se han cumplido – hecho que utiliza el Presidente como aval de confianza – pero aún queda mucho por hacer. En este último punto, al “todavía queda mucho por hacer”, es donde Obama centra su campaña. Generar esperanza.

    Mientras el discurso de New Hampshire de 2008 del “Yes, we can” es un discurso basado en promesas, en esperanza, en cambio y en la fe en el pueblo americano, el discurso del “Four more years” se apoya en la premisa de que hay cosas que aún no se han podido conseguir. En el último discurso, Obama pide ayuda para construir un futuro digno, basado temas que preocupan al ciudadano medio como son la educación o el empleo. Por otro lado, dedica mucha parte de este discurso a compararse con su oponente con discursos del tipo: Mi oponente invertirá el dinero en armas y ejército. Yo lo invertiré en generar trabajo y educación. Todo esto, por supuesto, adornado al estilo Obama.

    En ambos discursos es imprescindible el sentimiento patriótico americano, que hace que a los ciudadanos se les pongan los pelos de punta y se les salten las lágrimas. Este es un discurso que nunca falla ante la masa de estadounidenses. Obama es, en el segundo discurso, un candidato más personal, más cercano a cada uno de los ciudadanos del país en todos los ejemplos que acaba bajo la frase “she/he gave me hope”.

    En el último discurso, Obama busca esperanza en los ciudadanos desesperanzados por esta crisis que se está llevando por delante a la clase media. “Caminamos juntos hacia nuestro objetivo”.

  10. El poder afecta a todo aquel que lo obtiene. El cambio de Obama es más de situación ante las elecciones que de forma de ser, pasa de ser un candidato a la presidencia a ser el presidente que busca conseguir su segundo mandato.

    El programa pasa a ser uno más concreto, ya que en el primero era todo más emotivo, en éste hace un resumen de los éxitos alcanzados y los fallos a resolver. El cambio lo encontramos en la trayectoria. Las diversas situaciones que se presentan en el tiempo exigen adaptaciones del programa. Cuando se manda, se deben tomar decisiones con las que se está en desacuerdo Obama apela aquí a uno de los grandes iconos norteamericanos, Lincoln: “He sido conducido hasta las rodillas en muchas ocasiones por la abrumadora convicción de que no tenía otro lugar a donde ir” Como se ve, el asunto no es nuevo.

    En el primero busca entrar en los corazones de los ciudadanos hablando de CAMBIO, en el segundo hace un grito a la esperanza ante la dificultad, ante la incertidumbre de la situación que se está viviendo a nivel mundial. Afirma que hay que trabajar unidos, que es la única manera de lograr mejorar la nación. Pide más tiempo ya que su misión debe prolongarse. Obama busca una nación fundamentada en una clase media fuerte y una clase baja suficientemente abastecida con oportunidades iguales para todos frente a un oponente al que presenta amigo de políticas turbias y desregulaciones, defensor de fortunas y desigualdades protegidas por la ley o por su carencia.

  11. Como mencionan algunos, podemos observar que el estilo reflejado en las palabras del candidato es similar en ambos casos. Los mensajes pretenden introducirse en la mente de los ciudadanos como con el conocido “Yes we can”, pero con un nuevo refuerzo a su mensaje: “I’m no longer just a candidate…I’m the President”.

    Con este detalle cerca del final del mitin deja claro que todo aquello de lo que ha estado hablando (lo conseguido y aquello para lo que necesita más tiempo) y para lo que le escogieron la última vez, no ha caído en saco roto. Desde el poder se pueden hacer cosas, pero no todo depende de él, sino del contexto, como bien aclara en repetidas ocasiones a lo largo de sus palabras.

    El mensaje viene a ser el mismo: defensa de sus propuestas y críticas hacia el adversario. Sólo el respaldo de su situación en la Casa Blanca y su posición privilegiada de poder, son las bazas que ofrece al votante potencial de cara a una imagen ya conocida.

  12. Al començament de tot vull remarcar com l’ha desgastat en l’aspecte físic els cuatre anys de mandat a Barack Obama. Com podem veure al discurs de ” Four more years” veiem un president més envellit, amb més signes de cansanci…
    Crec que el contingut dels discursos és més o menys similars, immigració, retallades, economía, sanitat i més. Però crec que la principal diferencia és el tó cap al seu contrincant. Ha adoptat una línea més dura per criticar a Mitt Romney i les seves tesis. Crec que ha deixat de banda el seu discurs més esperançador i més alegre. Amb el ” Yes, we can” Obama com a nou candidat va trobar la seva recepta de la victòria amb un discurs molt alegre, dinàmic, jove i ple de propostes i idees pels Estats Units. Cuatre anys més tard i conscient que ja no pot generar aquella il.lusió però és el president i el favorit ha adoptat una línea més seriosa i “formal”.
    A títol personal crec que en Barack Obama ha sabut llegir que demanen els seus votants i ha sigut conscient de les dificultats del poder, però ell vol seguir intentant reconduir el seu país. Entre les seves ganes de repetir mandat i els continuats errors que fa el candidat republicà crec que té moltes possibilitats de tornar a sortir escollit com a president.

  13. Lucia Gaudioso Roso

    Es obvio que la situación de Barak Obama ha cambiado en estos cuatro años, así como su discurso político, que ha dado un giro por completo. En el discurso de New Hampshire de 2008, se centraba básicamente en crear ilusión y esperanzas a los ciudadanos a través del “Yes we can”. Con este lema removió el espíritu de muchos americanos, haciéndoles creer que ellos podían conseguir el cambio, y que nada ni nadie podrían hacer callar el millón de voces que lo pedían. No obstante, esta campaña se desmarcó del programa electoral para centrarse más en el “sueño americano”, cosa que no sucede en su reciente discurso de la convención demócrata. Aunque Obama no deja de lado su toque emotivo, este discurso se centra primordialmente en el programa de su candidatura actual, y en el de su competencia (el partido Republicano). Ya como Presidente de los Estados Unidos, plantea un discurso más completo en contenidos electorales y en las principales soluciones para los problemas que en estos cuatro años no ha podido solucionar. Pide, por lo tanto, cuatro años más.

  14. Canas, arrugas y cansancio a parte: Obama ya no es aquel candidato negro que levantaba pasiones con sus emotivos alardes de retórica. Aquello pasó en 2008. Ahora es el Presidente de los EEUU que se presenta a la reelección. Defiende su política económica frente a los embistes de su adversario republicano, Mitt Romney. Aprovecha sus ya frecuentes meteduras de pata para desacreditarlo –como si no se bastase solo- y promete subir impuestos a toda renta superior a los $250.000 anuales, tal y como en su día llevó a cabo su ‘colega’ demócrata, Bill Clinton.

    Por el momento la constante de la campaña electoral deriva en la insistencia de Obama con su proyecto económico –pidiendo cuatro años más para llevarlo a cabo- y la respuesta por parte de Romney es recordar los pocos resultados obtenidos con la gestión demócrata hasta la fecha.

    “Ya no soy sólo un candidato. Soy el Presidente. Sé lo que significa mandar a estadounidenses a la guerra, porque he abrazado a madres y padres cuyos hijos no regresaron a casa”, explicó en la Convención Nacional Demócrata hace unas semanas. Es evidente el peso del poder, pero también que no ha abandonado ese tono emotivo que cautivó a los norteamericanos y lo encumbró como Comandante en Jefe de la primera potencia mundial hace ya cuatro años.

  15. Este año, en 2012, vemos un Obama que también ha sufrido las consecuencias de la crisis. El mitin empieza con un mensaje positivo, de esperanza -en 2008 también habla de ello-, poniendo la vista en el pasado, en sus abuelos, para recordar que EEUU ya sufrió duros golpes años atrás y consiguieron salir adelante. (Al final retoma la idea de esperanza con los “story telling” típicos de las campañas norte-americanas.) A partir de aquí su discurso promete que será el presidente que resuelva los problemas del país de la mejor forma, sabiendo que supondrá un esfuerzo para la nación entera, pero siendo realistas y coherentes, no como dice que lo harían los republicanos “siguiendo los mismos métodos que hace 30 años”. La palabra clave de este discurso es futuro: un futuro que está en mano de los votantes.

    En cambio, en 2008, el discurso de Obama es menos preciso, habla de conceptos generales, no se centra en aspectos como la educación, los impuestos, o el consumo energético como hace en el discurso de 2012. Su papel como candidato a la presidencia es obviamente diferente respecto al actual: en este mitin habla de los errores que ha cometido el anterior presidente, principalmente la gestión del terrorismo y la guerra. En esta ocasión habla de cambio, de aquello que se puede mejorar, cosa que, como es lógico, no se hace en 2012, sino que ahora busca un mensaje de animo para seguir adelante, continuar con lo que ya se ha empezado en el anterior mandato.

  16. A mi parecer Obama tiene mucho ganado en estas elecciones. Ya se ganó la confianza del pueblo Americano con su enorme campaña en 2008, en la que prometía cambios en educación, sanidad y trabajo. Por lo que en esta nueva campaña “Four more years” no intenta nada más que desbancar a la competencia y hacer entender a las masas que necesita más tiempo para seguir con los cambios que prometía en la campaña “yes we can”.

  17. En només quaranta anys els EE.UU. han passat d’assassinar Martin Luther King a fer president a un negre. El fet de la raça va ser el més important de la campanya. Molt més que el debat home-dona plantejat per Hillary Clinton. Tanmateix Obama no ho va tenir gens fàcil per guanyar la candidatura demòcrata. Hillary forma part de l’establishment demòcrata a Washington i es la dona d’un ex president. Obama necessitava posar-se a la butxaca als electors.

    D’aquí que el canvi substancial entre l’un i l’altre vídeo sigui que Obama ja no necessita seduir tant com quan era senador i es presentava per primer cop. No necessita fer els discursos grandiloqüents que feia, amanits amb el famós “yes we can”. No li calen vídeos del lobby de Hollywood fent-li “endorsements” amb la cançó “Will I am”. Primer perquè la institució de la Casa Blanca ja és un gran trampolí per saltar a la presidència i el poder no et fa tant atractiu de cara als revolucionaris. Segon: ja no genera tanta il•lusió com abans; ja no pot prometre tant com abans. Ara només ha de recórrer a tòpics com el de la seva mare treballant en una cadena de muntatge i el seu pare a l’exèrcit. Ja no se li escolten frases de l’estil “free this nation from the tyranny of oil, and save our planet from a point of no return”.

    El president Obama s’ha tornat burgès. Burgès i realista. I dic realista referint-me a que s’ha unit al club de la realpolitik, o com a mínim s’hi ha vist obligat: no ha pogut tancar “Guantanamo Bay detention camp” (llavors, Bush tenia raó?). Les seves promeses de creació de treball no s’han complert: la taxa se situa al 8% de desocupació. L’economia tampoc li ha fet un gran favor a Obama, perquè creix a un ritme del 2%, molt baix per ser els Estats Units. Per acabar-ho de rematar, al President li han mort un ambaixador a Benghazi. És el fantasma de Carter?

    Bé, sembla que els Estats Units han començat a dir-se les États Unis i assemblar-se cada cop més a Europa. Europa, la gran obsessió de l’esquerra Nord-Americana. Pel que fa a la política exterior, el país de la llibertat també comença a derivar cap al vell continent. És per això que gran part dels votants han començat a entonar el “hit the road Barack”.

    Tot i això sembla que Obama té totes les de guanyar. Bé, potser Obama no guanyarà, però Mitt Romney perdrà. Romney pot perdre perquè és mormó, i aquesta és una branca del cristianisme percebuda com a estranya pels americans. Pot perdre per la seva declaració sobre els subvencionats que aguanten els U.S.A. però Mitt no té en compte que hi ha una gran quantitat de Rednecks subvencionats que el voten. I el de Massachusetts pot perdre perquè sembla que no cau massa bé. El ciutadà mitjà no se’l emportaria a fer unes cerveses o jugar a dards. I això és importantissim per guanyar la presidència. A en W. se li donava de meravella.

  18. Obama asume que ahora, después de 4 años de mandato, no puede ofrecer la frescura y novedad que ofrecía en las anteriores elecciones. Ahora, se decanta por todo lo contrario: sabiduría y vejez.
    Podemos notar un cambio significativo: su físico. Que va acompañado de lo que hemos dicho anteriormente.
    El estrés de la presidencia le ha envejecido notablemente. En las elecciones de 2008, está claro que Obama podía presentar una imagen fresca y joven. Parecía que todo lo que iba a hacer era revolucionario. Se presentaba como un candidato demócrata que sabía lo que quería para América. A EEUU le hacía falta alguien así. Alguien que creyera tanto en su país.
    Después de 4 años gobernando, Obama ha cambiado. Ahora Obama sólo busca acabar lo que ha empezado.

  19. Es evidente que el discurso del presidente Obama ha cambiado mucho desde aquel discurso de 2008 en New Hampshire, al que dió hace unas semanas en la Convención Nacional Demócrata.

    En el primer discurso se ve a un Obama ilusionado y con ganas de ilusionar a todo el pueblo estadounidense, un Obama con esperanza y con un gran cambio que ofrecer y en el que creer (Change, we can believe in). Quería romper con el pasado y empezar un nueva era. Pero ahora él ya forma del pasado, así que el discurso cambia y lo que pide es continuar con el recorrido (“Four more years”) que empezó y poder llevar a cabo todas las promesas que aún no ha podido cumplir.

    Si bien es cierto, en este segundo discurso el presidente hace varias alusiones al candidato oponente, Romney, utilizando su metedura de pata como uno de sus argumentos. Hace cuatro años Obama no necesitaba “pisar” a nadie para hacer fuerte su discurso, pues sus propuestas ya eran más que suficientes. Está claro que el poder le ha dado fuerza y puede permitirse cosas que hace cuatro años no podía.

  20. Pep Carbonell Capó

    En 2008 podemos ver un discurso más esperanzador, dónde Barack Obama, proclamando la igualdad, involucra mucho a los votantes (muchos de ellos claramente descontentos con la situación de su país), a la “nueva mayoría americana”, la cual tenía la llave para dar un giro a la realidad de los EEUU, para dirigir a la nación hacia una nueva dirección e invita a los votantes a escribir el siguiente gran capítulo de la historia americana.

    Cuatro años después el señor Obama, con la retórica como baza principal, hace bastantes referencias al programa (según él, inexistente) de los rivales Republicanos, afirmando que se dedican a criticar sin proponer y que votarles sería votar a un modelo continuista (refiriéndose a que llevan años proponiendo lo mismo). Habla del trabajo, una de las grandes preocupaciones del Americano de a pie, dice que ahora en américa se trabaja mucho, y que la etiqueta Made in America es sinónimo de calidad; siguiendo ese camino, afirma, el trabajo estará en casa (en EEUU), y no en el extranjero.

    El precio del poder, como se titula esta entrada, es evidente. Obama debe recurrir esta vez a alusiones al rival, ya que su campaña en 2008 generó muchas expectativas en la sociedad, ya que fue muy esperanzadora. De hacerlo esta vez, sería un discurso tal vez repetitivo. Sin embargo, parece que todo va encaminado a que se cumplan esos “Four more Years”.

  21. En ambos vídeos se puede observar como la campaña electoral del candidato demócrata y actual presidente de los EEUU cambia por completo. En 2008 su campaña se basaba en un proyecto ilusionador con el que quería dar un giro a la política americana de George Bush y bajo esa premisa consiguió arrebatarle el puesto a Hilary Clinton en las primarias y ganar las elecciones a McCain. En la actual campaña electoral Obama se basa en un programa continuista, ya no ilusiona con su proyecto, simplemente se basa en prometer la continuidad de su proyecto, puesto que parte con ventaja en la carrera a la presidencia de la Casa Blanca. El candidato rival republicano no es muy conocido y Obama a conseguido ser un personaje carismático y muy querido por la población estadounidense, cosa que le repercute en la campaña electoral y no necesita de grandes promesas para meterse a los votantes en el bolsillo.

  22. “No se trata de lo que haré yo como presidente, sino de lo que vosotros como gente que ama este país puede hacer para cambiarlo, de esto tratan estas elecciones”. Estas palabras pronunciadas por Barack Obama, el entonces candidato democrata a las elecciones de 2008, pretendian involucrar a la gente, hacer que se sintieran participes del “change” que propuso y no tan solo darles esperanzas de una América mejor, sino también responsabilidades. En New Hampshire, Obama hablaba de “nuestras voces”, empatizaba poniendose al nivel de los votantes, nos contaba historias grandilocuentes con una moraleja muy clara; la unión lleva a la victoria y eso es lo que obtuvo, a pesar de que esa victoria, que debía implicar un gran cambio para América, ha resultado quedarse más bien corta.

    Ahora, tras 4 años como presidente de los Estados Unidos, con más canas y con más experiencia, Obama plantea el discurso basándose en pilares más firmes y no tanto en promesas escurridizas. Realzar sus logros como presidente (guerra de Iraq, un país más verde y ecológico, la muerte de Bin Laden, etc.), hacer críticas constantes en tono de humor sobre las propuestas de los republicanos (“hablan de lo que está mal pero no de lo que van a hacer bien. Y es porqué vienen ofreciendo lo mismo desde hace años”) y seguir hablando de lo que ya le dio resultados en New Hampshire hace 4 años; change, hope and future.

    “No estáis votando un partido o un candidato, estáis votando vuestro futuro”, “No se trata de qué puede hacer América por nosotros sino con nosotros” con estas frases y un discurso patriótico sobre lo buenos que son los americanos haciendo productos, lo lejos que pueden llegar los futuros niños mejorando la educación y contando historias dignas de Anatomia de Grey sobre niñas con problemas de corazón o jóvenes inmigrantes que aman este país, el presidente pretende hacer vibrar y emocionar a los ciudadanos.

    Con todo este arsenal de cuentos, humor crítico y recordando a los votantes que pueden volver a votar un liderazgo que ya se ha visto que funciona (según quien lo mire) parece que Barack Obama conseguirá de nuevo meterse en el bolsillo al pueblo americano y más aún después de los errores de su rival Mitt Romney, que con el discurso grabado en cámara oculta hace unos días y al preguntarse porqué no pueden abrirse las ventanas de un avión, después del accidente que sufrió el avión de su esposa, ha dejado en bandeja que Barack Obama vuelva a ser el presidente de Estados Unidos 4 años más.

  23. Después de cumplir la principal promesa de la campaña de 2008 (poner fin a la guerra de Irak), Obama pide cuatro años más de mandato a través de la campaña “Four more years”.
    La principal diferencia de ambas campañas son las circunstancias. Me explico. Hace cuatro años Barack era un producto nuevo, innovador, el cual transmitia mucha ilusión, entusiasma y sobretodo mucha esperanza mediante el “Yes we can”. Ahora, en cambio, pide otra vez confianza para seguir un proyecto de no cuatro sino ocho años.
    La primera campaña fue un éxito rotundo, destacando que partía como segundo en las primarias de los demócratas. Sin embargo, este año parte con clara ventaja y como favorito, y más después de la filtración del ya comentado vídeo de Romney, críticando a medio país, entre ellos a sus votantes. Por ello, esta segunda campaña pierde algo de fuerza, aunque al final parece que será igual de efectiva.
    En contenido son bastante parecidas. Sigue apoyando a la clase media a base de impuestos a las rentas superiores.
    Como conclusión, el cambio está en el discurso, que es diferente puesto a que ya no es ese candidato nuevo, innovador, creativo y diferente. Ahora ya se le conoce, ahora es la opción continuista. Y también en que parte con clara ventaja y con la ayuda de las meteduras de pata de su rival Mitt Romney.

  24. Se ve una clara diferencia entre el primer y el segundo discurso, tanto a nivel retórico como a temático.

    En el primero, se observa a un Obama serio, visiblemente más tenso que en el segundo, seguramente intentando demostrar firmeza y seguridad frente a los ideales presentados. En este primer mitin, obama claramente intenta convencer a los electores del “cambio” que propone y del “si podemos”, pronunciando insistentemente el YES WE CAN y ofreciendo esperanza a las ciudadanos con su CHANGE.

    Sin embargo, en el segundo discurso el Barack Obama ya presidente promete continuidad, mostrando seguridad con una expresión menos seria, más relajada, seguramente bajo los efectos del peso del poder.

  25. MANUEL CARBALLEDA VELÁZQUEZ

    Según mi opinión la diferencia entre las campañas del 2008 y la actual de Barack Obama para la presidencia es notable.
    Mientras que en 2008 llevó a cabo una de las mejores campañas presidenciales que se recuerdan, apoyada al 100 % en los medios online y dotándola así de creatividad e innovación, en la actualidad el desarrollo de su campaña es más continuísta.
    Si bien es cierto, que por aquel entonces no era conocido y tenía que desbancar de su propio partido a todo un emblema en la política estadounidense como Hlillary Clinton para luego ganar en las generales a McCain, en la actualidad la mala gestión de su rival Mitt Romney y el crédito y carisma logrados durante estos primeros 4 años de mandato han hecho que la campaña actual tenga menos fuerza.
    Realmente, estoy de acuerdo con la gestión que está llevando acabo Obama en esta campaña, donde simplemente con una buena política económica para salir de la crisis y una pacificadora política internacional creará las bases necesarias para salir reelegido.

  26. Bajo el eslogan “Yes we can”, en su discurso de New Hampshire, Barack Obama se convirtió en presidente de los Estados Unidos. Por aquel entonces se trataba de un personaje poco conocido que brindaba a los estadounidenses la esperanza de romper con la política de Bush y un nuevo rumbo para el país. Ensalzando el sentimiento patriótico americano sin distinción alguna de sexo ni raza, Obama se metió al pueblo en el bolsillo y marcó una diferencia notable frente a su oponente.

    Actualmente, en su nuevo discurso observamos a un Obama diferente. Tras su mandato se ha visto obligado a cambiar su inicial “yes we can” por el de “four years more” y es que para poder hacer frente a las promesas brindadas en 2008, el actual presidente de EUA necesita más tiempo. La crisis mundial que está azotando a todos los países ha hecho mella en los objetivos que se había marcado Obama y por lo tanto ha sido necesario dar un nuevo rumbo a su discurso.
    No obstante, aunque el presidente haya cambiado la linea de éste y actualmente se centre más en desprestigiar a su oponente realizando una comparación de sus políticas, las bases siguen siendo las mismas y se apoya en el marcado sentimiento patriótico; en las promesas que sí se han conseguido y en lo mucho que queda aún por hacer. Ofreciendo una clara esperanza al pueblo americano.

    Personalmente considero que bajo el aval de las promesas cumplidas, el hecho de ser un producto conocido en el que los estadounidenses pueden depositar su confianza y su clara ventaja sobre su rival Romney, Barack Obama se postula como claro ganador de estas nuevas elecciones.

  27. Desde mi punto de vista estos discursos mencionados de Barack Obama muestran dos versiones diferentes del actual presidente y candidato demócrata a la reelección de los Estados Unidos.

    Su impecable discurso en New Hampshire (2008), cuando Obama era senador de Illinois, representa el triunfo mediante la retórica con el que pasó a ser calificado como un experto de la narración política. Sus acertadas palabras se centraron en transmitir un mensaje para el cambio dirigido a la clase media, con la que guarda más semejanza el partido demócrata, y en recalcar una y otra vez su fuerte apuesta por el optimismo y la esperanza, además de la unidad de la sociedad estadounidense. Apeló al sentimentalismo de un cambio que supo plasmar en unas simples pero contundentes palabras como Yes we can!, que se convirtieron en el slogan más efectivo de unas elecciones, calando en la sociedad de un país que terminó eligiéndole como el cuadragésimo cuarto presidente de los Estados Unidos y demostrando que en América todo es posible.

    Cuatro años después el optimismo y la esperanza del mandatario siguen siendo el eje central de su discurso, “nuestros problemas podemos solucionarlos”, con lo que pide a los votantes “Four more years”. Lo que está claro es que esta versión de Obama (2012) ha sufrido un achaque en su espectacularidad debido a una dosis de realismo producida por el descontento de parte de los estadounidenses en este mandato. Muchos diarios americanos y analistas condenaron su discurso como “suficiente”, teniendo en cuenta la ventaja que le saca a Romney. En mi opinión este bajón de su exquisito arte de la palabra y de poner más los pies en el suelo es el fiel reflejo de un presidente que tiene que convivir con el hecho de que el cambio que Estados Unidos necesitaba no se ha producido, condicionado por un momento de recesión económica mundial que ha golpeado sus cifras de desempleo y a lo que el mandatario hizo referencia en reiteradas ocasiones asegurando que los tiempos han cambiado.

    La falta de hondura en su discurso de la Convención Nacional Demócrata y estos cuatro años de descontento por parte de la sociedad estadounidense, causado en gran medida por la crisis económica, ponen en duda las palabras de Obama en su discurso de New Hampshire en 2008 en el que pronunciaba un “no habrá un destino que no podamos alcanzar”. La pregunta es ahora si Obama sale reelegido, ¿serán suficientes estos cuatro años más que pide para alcanzar ese esperado y prometedor cambio?

  28. La evolución en las dos campañas de Obama es muy clara. En un primer momento el presidente se dedica a vender cambio, a vender ilusión. Y sin duda, esta estrategia no sirve cuando has sido tu el que ha gobernado durante la última legilatura. Más aún si no han sido los 4 años soñados, y han sido más bien de pesadilla. A Obama le ha explotada en las manos la crisis financiera mundial siendo el responsable de la primera economía mundial, todo un reto y todo un desafió al que seguro que habría preferido no enfrentarse.
    En la segunda campaña se ve a un Obama más realista, consciente de que no es bueno prometer lo que probablemente no vaya a cumplir. Al fin y al cao, los dirigentes intentan ser aquello que el pueblo anhela, y ahora misma seguro que en las calles se valora más a alguien próximo, serio y con los pies en el suelo que a una superestrella. Lo sabe Obama y lo sabe su gabinete de comunicación.

  29. Alba Gracia Córdoba

    Existe una clara diferencia entre el discurso de Obama de 2008 y el de 2012.
    En 2008 Obama ofrecía a los americanos un cambio, una nueva forma de arreglar las cosas y un nuevo camino para encontrar el sueño americano. Los ciudadanos aceptaron con ilusión ese “YES WE CAN” y por lo tanto dieron un “sí” al cambio. Tampoco debemos dejar de lado que Obama ocupaba la presidencia de Estados Unidos como el primer presidente negro de la historia de ese país. Ese simple detalle ya ofrecía un gran cambio al país. Por otro lado, en 2008 EEUU empezaba a sufrir la temida crisis mundial que hizo que los americanos pidieran la necesidad un cambio para tener esperanzas en que las cosas pueden mejorar.

    Ahora, en 2012, Obama ya ha puesto en práctica su forma de gobierno por lo que lo único que le queda es convencer a los americanos que el camino que se empezó hace 4 años era el correcto y que por lo tanto se ha de seguir 4 años más. De ahí que lo que pide en esta campaña sea “FOUR MORE YEARS”. Cuatro años más para continuar ese cambio que se inició, hace 4 años, con el “yes, we can”.

  30. El conocido eslogan de campaña “Yes we can” con la imagen de un democrático y moreno candidato que hablaba del Cambio, levantó la esperanza de un pueblo estadounidense que se veía decaído tras la presidencia del republicano Bush.

    El país asoció la imagen de Obama -un negro que había logrado llegar a una candidatura presidencial- con un posible cambio tanto en la política norteamericana como en los valores mundiales. Desde luego, el que fuera presidente finalmente en 2008 conquistó a la mayoría con su juventud, su color -que apuesto fue un factor clave- y su retórica, por supuesto, con la que esparció ilusión por todos los EEUU.

    Hoy, Barack Obama sigue con su discurso contundente dedicado a la sanidad, la inmigración, entre otros temas siempre presentes, pero con una imagen muy desgastada: los años no pasan en vano, pero mucho menos con el pesado poder de satisfacer a “todos” los ciudadanos.

    No obstante, no se ve preocupación alguna en el Presidente, que sabe que los errores de su único contrincante no están pasando desapercibidos ante los ojos de los votantes.

  31. El canvi del president Obama en aquests 4 anys és mes que evident tant en la seva manera de parlar, com d’actuar o fins i tot en com dóna les gràcies al principi de cada discurs. En 2008 se’l veia mes atordit i aclaparat per la situació, ara se’l veu segur i confiat.

    Aquest canvi es reflecteix clarament en les dues campanyes. En la primera s’estava venent un producte nou que prometia un canvi, una nova visió, una nova etapa per als americans. La població estava espantada davant la crisi que començada a sorgir, estava cansada de l’antic govern. Tampoc hi havia res que perdre. Per tant, la campanya “Yes we can” estava enfocada a donar un vot de confiança a la “nova esperança”.

    Aquesta vegada, Obama ja no és un producte nou, i encara que és el favorit i ell ho sap, ha de mantenir aquest esperit de confiança i seguretat que va vendre en el seu moment. Per tant la nova campanya amb el slogan “*Four more years” és un clar reclam a seguir confiant en l’actual president i no perdre la fe. Cosa no gaire difícil ja que durant el seu mandat, el president Obama, s’ha esforçat a mantenir fidels als seus votants.

  32. Alberto Ladrón de Guevara

    Four more years… El lema de la campaña para la reelección de Barack Obama como presidente de los EEUU es sólo eso, una campaña más. Viendo la evolución de las campañas en estos cuatro años podemos ver diferencias considerables, a pesar de que contextualizándolas se pueden entender e incluso defender. El discurso de este año nada tiene que ver con el de hace cuatro. Se nos presenta a un líder político creíble, sensato, experimentado, pero bajo mi punto de vista con poco de ese carisma que cautivó a los estadounidenses en aquel momento. ¿Los asesores se han relajado? No lo creo. Cuando una marca o un producto funciona, muchas viven de campañas de imagen de marca, y podemos llegar a la conclusión de que Obama está “viviendo” de ese “rédito mediático” anterior. Yo habría enfocado la campaña hacia otro lado, pero no es mala idea continuar con lo que se empezó de cara a dar más confianza al electorado. Obama ya no promete como antes, ya no habla como antes, ya no mira como antes, ya no emociona como antes. Hoy por hoy no le pasará factura, pero en una sociedad como la americana dónde se involucran tanto en política, el tiempo corre en su contra. ¿Juguete roto? No lo creo, pero todo lo nuevo al final pierde esa magia y esencia del descubrimiento. La reelección no creo que esté en peligro, ya que tampoco ha hecho las cosas tan mal y sus rivales no lo están haciendo lo mejor posible.

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